Los odontólogos son profesionales de la salud, no son dispensadores de dentaduras bellas, guapas y eternamente duraderas .. y ¡Cómo podemos decir esto¡, pues debemos de pensar .. . los medios de comunicación hablan de técnicas y nombres de clínicas . Nos anuncian los implantes, la ortodoncia, el blanqueamiento…etcétera, en ocasiones con REBAJAS.. pero al final del anuncio no nos dicen “póngase en manos del odontólogo, como sí que lo dicen ante un medicamento.. póngase en contacto con su farmaceutico “.
Si tenemos espíritu crítico ante esta desinformación debemos de distinguir entre una dentadura vendida como un maquillaje y una patología dental que tiene tratamiento en manos de un profesional..
El profesional entiende que todo paciente es distinto al otro y además a lo largo de la vida puede convertirse en un “paciente con necesidades especiales””. ¿ lo habían oído antes?, eso significa que no todo vale para todos, ni lo mismo nos vale según nuestras circunstancias.
Son pacientes con necesidades especiales, y seguro que reconocen esta situación en algún familiar, amigo o en ustedes mismos a cardiópatas, personas con alteraciones de la coagulación (anticoagulados) , personas con múltiples medicamentos, hipertensos, obesos, diabéticos, déficit de audición, pérdida de visión, inmunodeprimidos, trasplantados, con quimio o radioterapia, con secuelas de infartos, o accidente vascular, o déficits cognitivos, con complicaciones derivadas de otros cuadros o patologías previas o de base, personas con ansiedad, depresión o fobias, con medicamentos para estas patologías que siempre pueden hacer interacción en la consulta.. etc,
Y todos estos casos requieren exclusivamente de un profesional que sepa de qué les está hablando, conozca las indicaciones y contraindicaciones y actúen con conocimiento proponiéndole lo más adecuado a sus circunstancias ..
!Ahora ya sabemos. Hemos aprendido a seleccionar a nuestro profesional¡
